Nuestro día a día nos lleva a organizar eventos enmarcados en la responsabilidad social corporativa de grandes empresas. En pleno siglo XXI las empresas están muy comprometidas con la importancia de ser socialmente responsable. Las empresas sabedoras de su papel fundamental en la sociedad moderna apuestan por ello. Habrá quien piense que no es más que marketing. Nosotros que vivimos el día a día con estas empresas sabemos que va más allá de una simple campaña publicitaria. Las compañías han interiorizado este papel, sus cuadros han asumido esas estrategias como propias. Los miembros de la organización son parte activa de las mismas. Y ese compromiso de todo el personal de la compañía se nota en los resultados.

Qué es la responsabilidad social corporativa

A esta pregunta respondimos no hace mucho en nuestro Blog, en esta entrada. No nos vamos a extender mucho más en las explicaciones, que ya lo hicimos en su momento. A modo de resumen diremos que las compañías conscientes del mundo globalizado en el que vivimos, no se ven como islas, ajenas al devenir del resto. Más al contrario entienden que todas sus acciones y decisiones tienen un impacto en la sociedad. Por ello entienden como troncal esa responsabilidad a mayores. Por ello sus estrategias atienden a ser respetuosas con el entorno, con los miembros de la sociedad, etc. De tal forma que sabiendo que las soluciones del Siglo XX no pueden ser las usadas en el Siglo XXI. Al tiempo se empeñan en devolver de alguna forma a la sociedad, los beneficios que obtienen de ella.

Eventos para dar a conocer la RSC de una compañía

En la sociedad de la comunicación en la que vivimos las empresas no pueden ser ajenas a la necesidad de los ciudadanos de saber y conocer. La transparencia empieza a ser un concepto que deja el plano de la teoría, para ser aplicado en el de la práctica. Todas las compañías tienen la necesidad de mostrar sus estrategias de RSC a la sociedad. Los eventos son el momento clave para hacerlo. No solo porque atraerán a un mayor público, en ellos se refuerza la imagen de marca. Tanto hacia los que ya son clientes, como ante los indecisos o fieles a otras marcas. Eventos en los que se resalte el compromiso social de la compañía. Y que al tiempo sean una prueba palpable de cómo se hacen las cosas. Siempre son positivos para reforzar la reputación de la organización.

Los miembros de la organización, su papel

Sin ninguna duda, para que una estrategia de RSC de una organización, tenga éxito es imprescindible contar con la complicidad de sus miembros. Esa complicidad refuerza el sentimiento de pertenencia a la organización. Ese sentimiento es el mejor carburante para un motor bien engrasado. El papel que juegan los empleados de una empresa en la gestión de su estrategia de RSC es vital. Es desde dentro desde donde debe empezar cualquier referencia a la RSC.

Cómo debe ser un evento de RSC

Es cierto que cada compañía es un mundo. Ya sea por el sector en el que se circunscribe su actividad empresarial. Por las distintas dimensiones de las compañías. Asuntos como el capital humano y el alcance de sus acciones empresariales. Todos estos factores y algunos otros, nos indican el tipo de evento conveniente en cada caso. También es muy importante los objetivos que se marcan en la estrategia de RSC. No obstante si que hay algunas premisas que se pueden cumplir en todo caso y ocasión.

Un evento de responsabilidad social corporativa, debería pensar en estimular la actividad local. Así el entorno donde desarrollemos el evento debe sentirse incluido en el mismo. Proveedores, técnicos necesarios, y en general los habitantes de la zona deben sentirse parte del evento. Otro punto a no perder de vista es una gestión sostenible del evento. Esta es una de las cuestiones fundamentales sin ninguna duda. La separación y gestión correcta de los residuos creados. Contar con un plan para reutilizar todo el material posible…

Otros aspectos a tener en cuenta son las condiciones de accesibilidad de los recintos. Asegurarse del respeto en las condiciones laborales de todos los que colaboren en la ejecución del evento. Todas estas cuestiones deben tenerse en cuenta. Pues todas ellas bien gestionadas tendrán un impacto positivo en la realización del evento.