Llega el mes de septiembre y con él la famosa operación de la vuelta al cole. Si tuviésemos que seleccionar algunas “operaciones” famosas, la de la vuelta al cole, acompañaría a la operación bikini y a la operación asfalto… La tercera a decir verdad lleva años en el cajón del olvido. Eso lo confirman los amortiguadores de nuestros vehículos. A la segunda cada vez la tomamos menos en serio, porque para bien o para mal, la preocupación por el estado físico se lleva a cuestas durante todo el año… La única que parece inamovible es la de la vuelta al cole.

La vuelta al cole, la rutina

Lo cierto es que la mayoría de los que acabamos en esta bitácora dejamos el cole hace tiempo. Algunos seguimos estudiando pero ya sin la “presión” de acudir a las aulas. Al usar esta expresión a lo que nos referimos en realidad es la vuelta a la rutina. Nuestra rutina laboral. El mes de agosto aunque cada vez menos, parece como un oasis en medio del año laboral. Instituciones tan importantes como la Justicia, se van de “vacaciones”. Otros sectores productivos minimizan su funcionamiento.

Si nos paramos a pensarlo es lógico, que en los meses de mayor calor baje la productividad. Ya sea de forma inducida o por las condiciones climatológicas. En un país como el nuestro que disfruta de unas playas increíbles y de rincones de montaña espectaculares, con más motivo. Es evidente porque aún el mes de agosto sigue siendo el preferido para tomar los días de vacaciones de verano. Otros meses como julio o septiembre, también tienen sus seguidores, pero agosto se lleva la palma.

Cómo afrontar la vuelta a la rutina

Al margen de los casos en los que existen situaciones de acoso, ya sea mobbing o bullyng, existe un aumento de lo que llamamos síndrome postvacacional. Ese estado de malestar general que tras un periodo vacacional sufren algunos trabajadores. Lo sufren al no ser capaces de adaptarse a la vuelta a la actividad. Eso afecta a su rendimiento, y no es algo que se deba tomar a la ligera.

También es relativamente sencillo encontrar personas que están encantadas con la vuelta a la rutina. Desde niños que piden semanas antes la llegada del cole, a adultos que están deseando trabajar para perder de vista a los niños…. Fuera de bromas, qué podemos hacer para triunfar en la vuelta a la actividad. Cómo no caer en las garras del síndrome postvacacional. Vamos con una lista para ayudarnos:

  • lo primero pensar en positivo. Recordemos a Van Gaal y su “nunca positivo, siempre negativo”. La positividad de pensamiento es un imán para lo positivo y viceversa…
  • recurramos a las facetas que más nos satisfacen de la rutina laboral. Hay tareas arduas, pero otras más amables que deberemos potenciar al principio…
  • nada de generar expectativas poco realistas. Bueno este consejo es para siempre, pero más aún a la vuelta de vacaciones. Objetivos y plazos realistas…
  • metas concretas, tanto en el plano laboral como personal. Así es la vuelta al cole es el momento perfecto para fijarse metas. Alguna será fuera del trabajo, lo que nos motivará. Y metas en el trabajo es una forma de focalizar esfuerzos y energías…
  • dormir bien, alimentarse correctamente y hacer ejercicio. De nuevo consejos que sirven para todo el año. Pero si nos dejamos en la vuelta al cole, los efectos negativos se multiplican. Ojo con “dormirse en los laureles”, retomar la actividad lo es con todas sus consecuencias…